La chica del tren.

Paula hawkins

La Chica del tren.

Paula Hawkins (Salisbury, 26 de agosto de 1972) 

The girl on the train, 2015



   Dicen que uno suele imaginarse como más feliz la vida de los demás que la de uno mismo. La protagonista de esta novela lleva este postulado a límites psiquiátricos.
    Sin animo de hacer spoilers develo que no la enchalecan ni la alojan en la celda acolchonada. No va por ahí la novela; en realidad va sobre rieles.

   ¿de qué va La chica del tren? De una chica que stalkea a un matrimonio que suele ver desde el tren. Sin vida propia, esta tía le asigna un nombre a él y a ella, les otorga una personalidad, pasatiempos para sus ratos libres, conoce que soñaron la noche anterior y pareciera saber con certeza que alimentos le caen mal y, además, si simpatizan con ideas populistas o desarrollistas, si cruzan o no por debajo de una escalera en la vía pública, y un largo etcétera. ¡Laaaargo!

stalkera
Esta tía ya que se pagó el boleto stalkea por la ventana. Nada se pierde todo se transforma
  Fue llevada al cine, la actriz era bonita pero en la novela es regordeta y sucia con una belleza que ya es parte del pasado. En cine y papel le da al trago como el que más.
   
   Carmen Martin Gaite en "El balneario" nos trae una protagonista que atribuye mucho de su mundo interior al mundo exterior. El resultado es excelente. Su novela corta explora lo onírico, la psiquis, los caminos desandados que empiezan a cerrarse. Un relato breve y armonioso. ¿Pero que hubiera pasado si Carmen hubiera presentado su escrito a una editorial no en 1955 sino en la actualidad? Pues bien que la cosa no quedaba ahí, el editor le arrojaría su libro en la frente y una mareada Carmen recibiría además, la exigencia de alargar su escrito en unas 300 páginas... le exigiría, en fin, "La chica del balneario". ¡Qué bueno que nada de ello pasó y ahí tenemos el hermoso libro de CMG!

   Lo interesante de "La chica del tren" está en el misterio de la trama, la protagonista es detestable y difícilmente pueda generarte empatía. ¿Cómo nos acercamos al misterio? A través del relato en primera persona de nuestra amiga, que nos la complica porque si no esta de resaca, está vomitando o fantaseando una vida más bonita y muchas veces sin saber si lo que tiene en mente es recuerdo, sueño, fantasias o escenas que ha pedido incluir el editor para alargar el libro. Te preguntas ¿Pero que le pasa a esta tía con la realidad? 

   Tiene pocos personajes y los principales son Rachel, Ana y Megan y los tíos Tom y Scott . Dos nombres masculinos cortos y con la misma vocal ¿Qué tal un Peter y un Tom?. Eso ayudaría al lector a recordar quien es quién en una novela donde la protagonista muchas veces no lo sabe.

   Para quien comienza a leer es una novela fabulosa. Pero si ya leíste "El Balneario" de Carmen Martin Gaite y "El extranjero" de Albert Camus no te subas a este tren.   

Bizancio


Bizancio

Stephen R. Lawhead, born 2 July 1950
Byzantium, 1996


   Ciudad. La novela toma el nombre de Bizancio que fue fundada en 667 a .C. denominada Constantinopla en 330, ocupó lo que hoy conocemos como Estambul.

   Misión. El protagonista y narrador es Aidan Mac Cainnech es un monje irlandés elegido junto a otros 11 monjes y un obispo para entregar en Bizancio un libro santo al Emperador.

   Los monjes llevan tonsura que es un corte de cabello en el que la cabeza se afeita excepto una delgada línea que forma un circulo llamado "corona" y que es símbolo de la corona de santidad que esperan recibir en el cielo.

   A la peregrinación se le llama Martirio Blanco, el peregrino no va en busca de la muerte, sino en busca de la resurrección. Muchos peregrinos encuentran la muerte, el martirio rojo. Aidan mismo es un esclavo que cambia de manos una y otra vez.

  La ardilla que perseguía una bellota. Aidan se parece en varios pasajes a Scrat esa ardilla de las pelis Ice Age que siempre parece alcanzar y perder la ansiada bellota. Aidan pierde y busca la libertad, la fe, el libro santo, la vida... y muchas cosas y personas que no enumero para no hacer spoilers. Siempre frente al más importante, buscando encontrar su favor y haciéndolo desde el lugar más desfavorable.

   Uno es el que es. ¿Te lo crees? Puedes preguntarte o preguntar a alguien ¿Quién eres? Todo hombre tiene respuesta a tal pregunta. A nuestra esencia le cabe cierta estabilidad, no como una hoja seca a merced del viento. Con Aidan la cosa es distinta el lector queda perplejo más de una vez... este tío se pasó tres pueblos ¡de nuevo!

   Había estado en la iglesia más grande de todo el mundo y que no había rezado ni una sola oración, ni siquiera había realizado un simple rito. Eso jamás habría sucedido en la abadía. ¿Qué me pasaba? Este pensamiento me mantuvo despierto la mayor parte de la noche.

   Aidan pierde la fe. Vaya si es grave perder la fe, porque es algo muy valioso, pero a veces lo que se pierde es lo que "no vale" en la fe, como el metal que pierde lo que no vale en el crisol y queda reducido, menor, más liviano pero, purificado y con un valor pleno. Hay que saber descubrir el valor de lo que queda especialmente en las dificultades de la vida, donde es mucho lo que parece perderse.

   Me encanto el diálogo de Aidan con su confesor y su insistencia en preguntar ¿Qué esperabas encontrar?. Le propone un camino con los pies en la tierra ¿Esperabas caminar a la luz del sol sin sentir el calor, o marchar sin agua y no tener sed? ¿Pensaste que todo lo malo se volvería fraternal y amoroso en el momento en que estuviera ante tus ojos? ¿Pensaste que las tormentas y las pasiones amainarían por la tonsura de tu cabeza?
   ¿Creíste que Dios te protegería para siempre del daño y del dolor de este valle de lágrimas? ¿Que no sufrirías las injusticias que otros debían soportar? ¿Que la enfermedad no te atacaría, que vivirías siempre al margen de las tribulaciones que aquejan a toda la humanidad?

    La novela se inspira en la vida de San Aidan de Lindisfarne que fue monje en Irlanda y llevo a muchos paganos al cristianismo.

Benjamin

Federico Axat

Benjamín

Federico Axat (Buenos Aires 19/11/1975)

Suma de letras



   Primera novela de este autor argentino. Esto de primera novela me recuerda a lo que comentábamos con un amigo sobre la primera novela de un autor y, que a veces, resulta ser su quinto o tercer libro y que sólo es su primer obra porque ha sabido llegar antes que sus predecesoras a la publicación.

   Una familia con sus desencuentros y relaciones más mecánicas que afectivas. Con más prontitud y facilidad a mostrar la impaciencia y el enojo que a expresar algo de afecto, interés o comprensión. 

   A esta familia pertenece el pequeño Benjamín. Conforme leía la novela recordaba a otro niño explorador y me preguntaba ¿Que descubrirá el protagonista? Lo que descubre te acojona y mucho; no es lo que descubre sino a quien.

   Con decirte que a esta entrada ya la escribía en mi otro blog donde comento terror, fantasía, cifi y Stephen King. Eso de los géneros... Bajtín fíjate tú.

   Los padres tienen pendientes un viaje romántico; en la víspera desaperece el hijo menor. La esposa explota y expresa ¡El mierda lo hace a propósito!. Los Simpsons  son los Ingalls al lado de estos tíos.

   La infancia de uno de los personajes te saca más de una sonrisa ya que precozmente a sus diez años crea unas reglas de supervivencia para sobrellevar las relaciones familiares. Reglas que registra en su mente "porque llevarlas al papel sería el equivalente al suicidio"; y que trata de identificar en el acto para no equivocar sus movimientos. 

   ¿Y Benjamín? Es lo que se preguntan todos menos el lector. Pero Axat se las ingenia para que aún así nosotros que nos creemos omniscientes descubramos, vuelta de tuerca tras otra, que hay algo que se nos escapa. Y esto se resuelve de un modo tan interesante que hacen muy recomendable su lectura.

Codigo Stiuso

Código Stiuso.

Gerardo "Tato" Young
(Algún lugar, 1972)
Editorial Planeta


    Una de las entregas de la saga Cruise de Misión Imposible se llamó Protocolo fantasma. El título: un embuste barato, un nombre pomposo y al que cuidan de mencionar en alguna escena pero que nada dice, una zanahoria de plástico. ¡Te debo el protocolo y del fantasma ni hablemos!

    No pasa lo mismo con el libro del joven Tato. Y si bien el título es efectista el contenido es buena causa para tal efecto. El periodista relata el ascenso y caída de Stiuso: el jefe de espías de Argentina. Cuenta su experiencia personal y su encuentro con este tío, un encuentro que acobardaría a no pocos. 

   Ésa es la ley primera de los espías: los que saben, no hablan; y los que hablan, no saben. Así funciona. Así seguirá mientras el secreto siga siendo parte del sistema que se hace llamar democrático.
   El secreto es obligatorio para los funcionarios y para los agentes de La Casa. Y lo es de por vida. Son muy pocas las ocasiones en las se rompió el secreto. Pero esas grietas son las que permitieron hacer este libro.

   "Stiles, para servirle" Hubiera sido también un buen título para el libro. Con esa frase Stiuso se ofrecía a los demás al estrecharles la mano; muchos no descubrían que acariciaban un caballo de Troya. Él tenía muchas identidades la más usada era Aldo Stiles. Pero te lo piensas bien y vendes más libros con Código Stiuso que con Stiles, para servirle; sobre todo si el libro va de espías.    

—No me dejan entrar —explicó el oficial, dos horas después.
—Tiene mi oficio. Así que vaya y entre de una vez —respondió Bergés, que empezaba a impacientarse.
El pobre oficial intentó explicar lo grave de la situación:
—Mire, doctor, acá hay cinco personas de civil armadas. Y me están apuntando y dicen que nadie va a entrar a la SIDE.
El hall de acceso a la Central de 25 de Mayo era testigo de una de las situaciones más disparatadas de la historia de La Casa. Un empleado judicial, de veintipico de años, levantaba con timidez un simple oficio de papel, rodeado por cinco agentes que lo apuntaban al pecho con poderosas Itakas.
—Acá no entra nadie —repetía el jefe de seguridad.
Bergés llamó por teléfono al Departamento Central de la Policía Federal...

   Lo lees rápido ya que el relato es muy ameno, esta bien documentado pero los datos no entorpecen la lectura. Mucho de lo escrito tiene como fuente al mismo Tato Young que se monta como un investigador privado y cuenta cómo ha vigilado tal y cual sede del Servicio de Inteligencia Argentino.

   Algunos son muy inteligentes. O quizá demasiado astutos. Todos son definitivamente amorales. Lo que hay que hacer, se hace. A la mierda con el resto.
   Los empleados que se dedican al espionaje, los agentes, sólo informan de sus tareas a sus jefes superiores y esos jefes a los suyos. Está prohibido compartir la información con otros agentes o con otros sectores. La información debe, por norma, ir en contra de la ley de la gravedad: siempre sube; nunca baja. Las razones también son de seguridad. Mientras menos conozcan un secreto, más secreto será.
Un ministro denuncia  y muestra foto en TV nacional
de Stiuso. En 24hs abandonó el país, jamás regresó.

    Ser o no ser. Que lo decidas tú o lo decidan otros: esa es la cuestión. 

   En Argentina La Mafia del oro obligó a una víctima a escribirse "ORO" con un bisturí sobre su frente. Otra mafia (¿cual?) ante la muere del hijo del presidente Carlos Menem decidió que los 14 testigos que denunciaron un atentado murieran; todos, sí los 14. Sufrieron accidentes o atracos.
    *En 2013 durante la última dictablanda, la del Régimen kirchnerista, asesinaron de 4 tiros por la espalda (uno ellos de gracia) al maquinista Leonardo Ariel Andrada, testigo de la Tragedia de Once que dejo 52 muertos por la desidia y corrupción del régimen.
    *En 2015 Nisman aparece muerto: el fiscal que denunció a Cristina Kirchner (presidente de Argentina del 28/10/10 al 09/12/15) y asociados por encubrir a un grupo de sospechosos de los atentados de los 90 en Argentina.
   -Los rastros de pólvora en la mano facilitan declarar un suicidio. Que la fiscal de la causa diga "Lamentablemente no hay rastros de pólvora" en la mano del fiscal, hace ruido. Esa arma que en las pruebas posteriores siempre dejó rastros. De las pericias aún hay más...
   -La presidente escribiendo una carta en su Facebook aportando datos que sólo conocería quien espie a Nisman dentro y fuera del paaís. Del gobierno y el caso todavía...

   Tato Young en su libro presenta una explicación plausible de un suicidio. Pero, no; mi mente se resiste. No, no es posible: no en este país, no durante el régimen que finalizó el 9 de diciembre de 2015 en Argentina. No, mi mente se resiste... 


Tato loco Young
   Tato Young está un poquitín piantao (¿Qué significa piantao? Loco; pero no se lo digas a nadie) Te lees el libro y quizás te formes la idea errónea de que este tipo es superserio y no sonríe ni cuando duerme. Te equivocas, basta escuchar un programa radial en el que participa. Cada programa comienza muy seriecito (vamos, que al menos lo intenta) hace un resumen de lo importante del día, esta por cerrar el segmento y le interrumpen sus compañeros (María, Rolo, Guido) agregándole noticias disparatadas. Luego chiste va, chiste viene avanza el programa. Hacia el final el tío se monta una catarsis y hace un Top Five de las noticias que lo hicieron sufrir, para calmarlo María y Rolo le cantan una canción. Un remedio letal ya que no cantan bien y a veces el pobre que ya venía mal con lo de las noticias parece no repuntar. Lo escuchas de 14 a 17 (hora Argentina) en Radio Mitre.

El secreto de Sofonisba

El secreto de Sofonisba

Lorenzo de’ Medici
Milán 17/septiembre/1951
El secreto de Sofonisba, 2007


    El secreto de Sofonisba es una novela histórica situada en el siglo XVI. Novela histórica de confabulación ( ¡Achís!... estornudos por el tufillo danbrowniano) 

   El papa Pío IV quiere conocer si un documento que puede perjudicarlo esta a salvo o no. El poseedor está preso en España. La intriga de la corte de Felipe II, rey de España, se mezcla con personajes que venidos de Roma y otras latitudes tratan de conocer el contenido y poseer el desconocido documento.

    Los diálogos buscan reflejar la tensión de la trama y de ellos destaco los del nuncio que envía el papa cuando llega a España. Algo no termina de cerrar de todos modos y queda el sabor de ver unos bailarines que intentan danzar mientras la música es el ruido del viento en los álamos.  

   El cuadro.  Sofonisba Anguissola, dama de la reina española y pintora reconocida en Italia es quien debe pintar un cuadro que será el mensaje que esconda la respuesta. Aunque el cuadro sea interceptado no se podría reconocer en él nada sospechoso.

   Anton van Dyck visita en su casa de Palermo a la propia Sofonisba ella cuenta su historia y la experiencia en la corte española.

   La intriga es menor, ensucia a unos pocos y no llega a sostener una historia que sigue otros caminos para llegar a un deslucido final. Un libro con más apellido que otra cosa.

   El autor ha hecho de su nombre una marca registrada y vende desde estilográficas hasta vinos y quizás papel en rollos.

1280 almas

thompson

1.280 almas

Jim Thompson

(27/septiembre/1906 -EUA-07/abril/1977)

Pop. 1280, 1964


   1280 almas condenadas podría ser el titulo de esta novela. Su protagonista es el sheriff de un pueblo de 1280 habitantes, el tío es un cabronazo de una hijoputez pocas veces vista. 
   En un pueblo donde casi todos son ciudadanos de segunda; el sheriff Nick Corey quiere seguir conservando los pocos beneficios que vienen con el cargo.

   El lapso de tiempo es breve y comprende los días previos y posteriores a la elección de un nuevo sheriff o a la continuidad del mismo. Nicky hará lo imposible para conservar el cargo y se cargará al que se lo impida o amenace su ambición.
    
   Pero ¿sabes lo que yo digo? Yo digo que te den por culo. Que no tienes más remedio que ser lo que eres y que yo no puedo evitar el ser lo que soy; y sabes jodidamente bien lo que soy y lo que tiene que ocurrir.

    A falta de un pantano para esconder a lo Bates sus cadáveres; acomoda sus muertos en el bosque y monta escenas donde un muerto le ha disparado dos días después de fallecer a un cadáver caliente. Los personajes intuyen la cercanía de la muerte sin que puedan hacer nada para evitar el crimen.

   En 1981 fue llevada al cine; dos cosas cambiaron la primera el título (Coup de Torchon) y el lugar: ¿que director insultaria a EUA diciendo que el tío es yanqui y la acción transcurre en el país? Entonces se soluciona el conflicto situando la acción en la África colonial francesa. La novela te deja acojonado como para ir a por el film, yo paso.

Los relojes


Los relojes.


Agatha Christie (15/septiembre/1890-UK-12/enero/1976)
The clocks, 1963


   Mientras leía la novela, muchas veces cerraba el libro y miraba la tapa pensando ¿pero no era de Agatha Christie este libro?. Esto lo hacía al notar la ausencia de Poirot y su amiguete en la novela (ni Miss Marple, nada). Cuando de AC se trata yo espero encontrarme con el detective belga. Pero a no desesperar que aunque tarda en aparecer no falta a la cita.

   Una mecanógrafa es llamada al domicilio de una ciega, al llegar descubre el cadáver de un hombre. Ya va costando descubrir quién es este tío que aparece muerto, mucho más descubrir pista de quien lo mato cuando los homicidios continúan: una compañera de trabajo de la mecanógrafa aparece muerta.

-Usted hablará con ella - ordenó Poirot- , porque los dos son amigos ya. Luego, juntos, irán a ver a esa mujer ciega con cualquier pretexto. Más adelante visitará usted la firma para quien Sheila Webb trabaja, alegando, por ejemplo, que necesita que le pasen un manuscrito a máquina. Probablemente trabará relación con cualquiera de las otras chicas que trabajan en ese servicio de secretariado. Hágalo así y luego venga por aquí a contarme cuanto le hayan dicho esas personas, ce por be.
-¿No me tiene lástima? -le pregunté.
-No, en absoluto. ¡Si se va a divertir!

  Más asesinatos es igual a más escenas del crimen. Pero Poirot cuando entra en escena afirma que algunos crímenes pueden resolverse quedándose uno sentado en la biblioteca de su casa, sin siquiera asomarse a la puerta. ¡Poirot!

 Poirot es un chico melodramático...por eso le digo a mi amigo Colin «Los vecinos». Converse con los vecinos. Averigüe cuanto pueda acerca de ellos. Explore en sus historias respectivas. Y, sobre todo, procure charlar con todos, aprovechando el menor pretexto. La conversación normal no es sólo una serie de respuestas a determinadas preguntas... Durante el diálogo se le escapan a uno minucias. La gente se mantiene en guardia cuando la conversación es trascendente, peligrosa. En la charla de circunstancias el espíritu se relaja; todos sucumben al alivio de decir la verdad, que no exige esfuerzos, concentración. Hablar sinceramente cuesta mucho menos trabajo que mentir. En ocasiones una palabra, un concepto espontáneo, es más revelador que un largo discurso.
He ahí una colección de consideraciones admirablemente expuestas — comencé— . Desgraciadamente, en este caso no son aplicables.
Sí, mon cher, sí. Precisamente hay una breve frase de inestimable valor, a la cual iba a referirme en seguida.
¿Cuál? — pregunté— . ¿Quién la dijo? ¿Cuándo?
A su tiempo, mon cher, a su tiempo. 

La Rabia y el orgullo

La Rabia y el Orgullo


Oriana Fallaci

 (29/junio/1929-Florencia-15/septiembre/2006)
Eitorial El Ateneo
La rabbia e l'orgoglio, 2001


   Con La rabia y el orgullo Fallaci rompe un silencio de años. Corre el 2001: Es el 11S y su libro es un grito contra el terrorismo islámico.

   Fue estar en Florencia y recordar lo que ella cuenta en La rabia y el orgullo: Yo estaba con mi padre en la iglesia de la Santísima Annunziata, apenas a trescientos metros de la plaza Donatello, cuando las bombas empezaron a caer. Huyendo nos refugiamos allí, y ¿quién conocía el horror de un bombardeo? A cada descarga los sólidos muros de la iglesia temblaban como árboles embestidos por un vendaval, los vitrales se rompían, el suelo vibraba, el altar se tambaleaba, el cura gritaba: «¡Jesús! ¡Ayúdanos, Jesús!». De repente comencé a llorar Silenciosamente. Sin gimoteos, sin sollozos. Pero mi padre lo vio igualmente. Y con la intención de ayudarme, pobrecito cometió un error. Me dio una bofetada tremenda. Dios, qué bofetada. Peor aún. Severamente me miró a los ojos y me susurró: «Una niña no llora».
   Cuando estuve en Florencia visité la Iglesia de la Santísima Annunziata, concluía la santa misa era un domingo soleado. Un templo hermoso, bellas imágenes y santos incorruptos que esperan la resurrección en ataúdes de cristal. Mientras rezaba recordé los horrores de la guerra y el episodio que relata Fallaci. Yo estaba de pie hacia el fondo de la nave central hacia la izquierda, elevé mis ojos para descubrir que aquellos vitrales habían sido sustituidos por vidrios transparentes; pero, al bajar la vista y mirar hacia la derecha, sobre un altar lateral vi un pequeño vitral que representaba al Espíritu Santo en forma de paloma, al parecer único sobrevivientes de aquellos días. Claro que el Duomo es muy bonito, pero si visitas Florencia no debes dejar de visitar Santísima Annunziata.

   ¿La Fallaci es o se hace? Un malintencionado escribió: «Fallaci se hace la valiente porque tiene un pie en la tumba». (Respuesta: no, pobre idiota. No. Yo no me hago la valiente. Yo soy valiente. En la paz y en la guerra, con la derecha y con la izquierda. Yo siempre lo he sido. Y siempre he pagado un altísimo precio por eso. Cosa que incluye amenazas físicas y morales, vilezas canalladas de los celosos. Si me lees mejor, lo veras. En cuanto al pie en la tumba, toco madera. No gozo de buena salud, es verdad, pero los enfermizos como yo acaban muchas veces por enterrar a los otros. No olvides que un día salí viva de una morgue donde me habían tirado creyéndome muerta… Si uno de esos tibias de santos no me mata antes de que lo mate yo, ¿quieres apostarte que iré a tu funeral?)

   El orgullo «¿Qué lógica tiene respetar a quien no nos respeta? ¿Qué dignidad tiene defenderla cultura o presunta cultura de aquellos que desprecian la nuestra? Yo defiendo la nuestra, por Dios, y digo que Dante Alighieri me gusta más que Ornar Khayyām»
   Tengo Una edición de Las 1001 Noches en siete volúmenes que cuido como si fuese de oro. Pero, honestamente, no me parece el caso comparar aquellos graciosos cuentos con la Ilíada o la Odisea de Homero. No me parece el caso comparar con los Diálogos de Platón, la Eneida de Virgilio, las Confesiones de San Agustín, la Divina Comedia de Dante Alighieri, las tragedias y las comedias de Shakespeare, el Quijote de Cervantes, La crítica de la razón pura de Kant, Guerra y paz de Tolstói… No me parece serio.

   Fíjate a quien hospedas en casa. Querido mío, hace veinte años yo he visto a los hijos de Alá que sin Osama bin Laden conducían a la Guerra Santa. Los he visto destruir las iglesias, quemar los crucifijos, ensuciar las Madonas, orinar contra los altares y transformarlos en cagaderos. Los he visto en Beirut. Aquella Beirut que era tan civilizada y que hoy, por su culpa, no existe más. Aquella Beirut donde habían sido acogidos por los libaneses


   Una chica políticamente incorrecta. Musulmanes en una carpa orinando el Duomo: Entonces cambié de táctica. Llamé al policía que administra la Seguridad de la Ciudad y le dije: «Querido policía, yo no soy un político. Por consiguiente cuando digo que voy a hacer una cosa, la hago. Si mañana la jodida tienda está todavía en la plaza del Duomo, yo la quemo. Juro por mi honor que la quemo y ni un regimiento de carabinieri podrá impedírmelo. Mucho más: quiero que usted me arreste. Quiero que me lleve a la cárcel. Así saldré en todos los diarios y telediarios, la Fallaci-arrestada-en-su-ciudad-por-haber-defendido-su-ciudad, y os ridiculizo a todos». Bueno. Siendo más inteligente que sus superiores, al día siguiente el policía hizo retirar la tienda.


   ¡Grita Casandra que nadie te escucha! Una guerra que ellos llaman Yihad: Guerra Santa. Una guerra que puede ser (¿puede ser?) que no aspire a conquistar nuestro territorio, pero mira a la conquista de nuestras almas. A la desaparición de nuestra libertad, de nuestra sociedad, de nuestra civilización. Es decir, al aniquilamiento de nuestra manera de vivir o de morir, de nuestra manera de rezar o no rezar, de pensar o no pensar. De nuestra manera de comer y beber, de vestimos, divertirnos, informarnos… No entendéis o no queréis entender que si no nos oponemos, si no nos defendemos, si no combatimos, la Yihad vencerá. Vencerá y destruirá el mundo que bien o mal hemos logrado construir, cambiar, mejorar, hacer un poco más inteligente. Menos santurrón y tal vez no santurrón del todo. Destruirá en suma nuestra identidad

   Este fue el primero de la trilogía del Islam, el 2* fue La fuerza de la Razón y el 3* Autoentrevista & Apocalipsis
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...